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lunes, 25 de julio de 2016

China: Medidas antidumping a importaciones procedentes de la UE, Japón y Corea del Sur

Las autoridades chinas explican que tomaron esta decisión tras confirmar la existencia de casos de "dumping" que estaban afectando a la industria nacional.
El Ministerio de Comercio chino ha impuesto tasas "antidumping" sobre las importaciones de acero eléctrico o para transformadores procedentes de la Unión Europea (UE), Japón y Corea del sur.
Las nuevas tasas van desde un 37,3% hasta un 46,3% y se mantendrán durante cinco años, según un comunicado publicado hoy por el ministerio chino en su página web.
La medida se implementa después de que las autoridades comunitarias en Bruselas aprobaran este año diversas medidas contra el "dumping" en la exportación de productos siderúrgicos chinos, en un sector que afronta una situación delicada en la propia Unión Europea. Además, se enmarca en el debate sobre el reconocimiento de China como "economía de mercado", un estatus que la UE le niega.
El tratado de entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC), en 2001, concedió a sus miembros un plazo de 15 años para reconocer al país como economía de mercado, una condición que implica dejar de utilizar métodos alternativos (reservados para economías "no de mercado") para investigar casos de "dumping".
En diciembre de este año vence el plazo para otorgar a China el estatus de economía de mercado y la UE está estudiando medidas para mitigar los efectos de esta decisión, que obligaría a modificar la forma de evaluar los casos de "dumping".
Fuente: http://www.expansion.com/economia/2016/07/24/5794ceff22601dd8208b45fc.html

jueves, 21 de julio de 2016

La Comisión Europea no considerará a China economía de mercado

La Comisión Europea (CE) anunció hoy que descarta conceder el estatus de economía de mercado a China, pero dejó claro que propondrá cambios en su legislación para cumplir con sus obligaciones ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
"La discusión sobre si la UE debe conceder a China el estatus de economía de mercado o no, es irrelevante, no lo concederemos, pero cumpliremos con nuestros compromisos internacionales", indicó en una rueda de prensa el vicepresidente de la CE para Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen.
Tras un segundo debate sobre la concesión de ese estatus a China, tras el celebrado en enero, Katainen explicó que la CE propondrá antes de finales de año a los Estados miembros y a la Eurocámara una propuesta legislativa para "cumplir nuestros compromisos legales y cambiar el método de cálculo en casos de dumping y subsidios".
La CE propone esa modificación porque el 11 de diciembre concluye el plazo para otorgar a China este estatuto, de acuerdo a los compromisos adoptados cuando ese país se unió hace 15 años a la OMC.
La industria europea ha expresado preocupación ante ese proceso, ya que los precios y costes en una economía "no de mercado" son artificialmente bajos y, por ello, no reflejan las fuerzas normales del mercado, de manera que el cambio de consideración hacia China transformaría también la manera de calcular los impuestos con que la UE se "defiende" del comercio desleal chino.
La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, explicó que la CE propondrá "una nueva metodología antidumping que capte distorsiones en el mercado vinculadas a la intervención estatal en países terceros", que será "neutral" con respecto al país.
"Con esta propuesta eliminamos la lista existente de países que no consideramos economías de mercado", indicó, y agregó que supondrá "aproximadamente al mismo nivel de derechos antidumping" actual.
La futura propuesta incluirá además un "periodo de transición durante el cual se mantendrán todas las actuales medidas antidumping y antisubsidios, y se continuarán las investigaciones abiertas de acuerdo a las normas según las cuales se iniciaron".
La CE propondrá igualmente un "refuerzo mayor de la ley antisubsidios, se manera que en el futuro cualquier subsidio que se revele en el curso de una investigación también pueda ser incluido en el derecho final" antidumping.
Malmström añadió que tendrá en cuenta los precios internacionales, lo cual calificó de novedad, y que "no sólo irá contra China, sino potencialmente contra cualquier país".
"Nos libraremos de la vieja lista", comentó, mientras que Katainen añadió que "cambiaremos la manera en que calculamos los casos de dumping y subsidios, no quiere decir que vayamos a ser más vulnerables".
Hasta diciembre, la CE quiere que los países avancen en la adopción de su propuesta de 2013 para reforzar los instrumentos de defensa comercial de la Unión y, en paralelo, que China recorte de manera significativa la sobrecapacidad de la que adolece su industria, especialmente la del acero, basándose en "un calendario claro de compromisos y un mecanismo de seguimiento independiente".
Katainen dijo que hay que "ir a la causa raíz del problema, la sobrecapacidad en algunos principales socios comerciales como China", que no afecta sólo al acero sino cada vez más a otros sectores y otros países.
Reiteró, como ya hizo el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, la semana pasada en la cumbre UE-China en Pekín, que "hay una vinculación clara entre sobrecapacidad, dumping y estatus de economía de mercado", aunque dejó claro que son aspectos "separados" desde un punto de vista legislativo.
"Hay que decir que el 99 % de nuestro comercio con China no está sujeto a prácticas de comercio desleal y da significativos beneficios económicos", indicó, pero recalcó que "necesitamos instrumentos ágiles y sostenidos para lidiar con el 1 % restante".
Actualmente la UE mantiene más de 50 medidas antidumping en vigor contra China, que cubren el 1,38 % de las importaciones chinas.
Fuente: http://www.finanzas.com/noticias/economia/20160720/considerara-china-economia-mercado-3451153.html

viernes, 10 de junio de 2016

¿Es China una economía de mercado?

Con frecuencia políticos y analistas en Estados Unidos y Europa presentan a China como un ejemplo de las virtudes del mercado sobre la economía planificada. 
Según estos adalides, fue el "giro capitalista" que dio el gigante asiático con el entonces mandatario Deng Xiao Ping en la década de los 80 el que lo convirtió en la segunda potencia mundial 30 años más tarde. 
Pero en la Organización Mundial del Comercio (OMC), Estados Unidos y la Unión Europea (UE) se oponen abiertamente a concederle a China el estatus de "economía de mercado", actitud que Pekín ha criticado duramente.
El enfrentamiento llega en un momento delicado con una economía mundial estancada y un comercio global en su peor momento en años. 
Gregory Shaffer, director del Center on Globalization, Law and Society (Centro sobre la Globalización, Derecho y Sociedad) de la Universidad de California, en EE.UU., le explicó a BBC Mundo lo que él considera el problema de fondo.
"No es una cuestión ideológica. Es un tema clave que tiene que ver con el dumping, que sucede cuando un país vende un producto a otro a menor precio que el que tiene en su propio mercado interno". 
"En el marco legal de la OMC es más fácil iniciar una demanda por dumping contra un país que no está clasificado como economía de mercado porque el país que demanda tiene bastante discrecionalidad a la hora de calcular el precio en el mercado interno del país exportador. Pero el conflicto que puede desatar es también un peligro para la economía global", señaló Shaffer.

En diciembre

Diplomáticamente el problema es que, según China, el acuerdo de incorporación a la OMC de 2001 incluía una cláusula por la que el país recibiría automáticamente, en 15 años, el título de "economía de mercado".
En diciembre de 2016 se cumple el plazo.
Muchos países han reconocido con antelación a China como "economía de mercado", pero Estados Unidos y la UE tienen otra interpretación de la cláusula invocada por China.
En el marco de la Octava Reunión para el Diálogo Estratégico y Económico entre China y Estados Unidos, el secretario del Tesoro de estadounidense, Jack Lew, plantó bandera en Pekín esta semana al señalar que el Departamento de Comercio de su país sería el encargado de decidir si China era una "economía de mercado". 
En Europa, el 12 de mayo el Parlamento aprobó una resolución en la que establecía que China no puede ser tratada como economía de mercado. 
"Si Estados Unidos y la Unión Europea no cambian de posición, China tendrá que iniciar una acción judicial en contra de ellos en el marco de la OMC. Esta demanda será considerada por un panel de tres jueces y podrá ser apelada. El proceso durará unos dos o tres años", señaló Shaffer. 
El tiempo que necesitan tanto Estados Unidos como la UE para hacer frente a la guerra internacional del acero.

China y el desempleo

En abril decenas de miles de trabajadores metalúrgicos alemanes salieron a las calles para protestar contra las importaciones baratas de acero de China. 
Alemania es el séptimo productor mundial de acero y su industria, que emplea a 87.000 trabajadores, ha sentido el impacto de la competencia china. 
En el Reino Unido, la firma siderúrgica Tata Steel está en negociaciones con el gobierno para evitar un cierre que dejaría a 15.000 trabajadores en la calle. 
En febrero, más de 5.000 trabajadores de 18 países europeos exigieron en Bruselas que la UE se oponga a que se le conceda status de "economía de mercado" a China.
La temperatura no es menor del otro lado del Atlántico en este año electoral estadounidense. 
En la apertura de la reunión bilateral con China el secretario del Tesoro Lew delineó las demandas de su gobierno. 
"El exceso de producción tiene un efecto distorsivo en el mercado global. China tiene que implementar políticas adecuadas para reducir sustancialmente la producción en una serie de sectores, entre ellos acero y aluminio", indicó. 
China dice que ya lo ha hecho.

¿Dumping?

El ascenso de China a primer productor mundial de acero fue paralelo a su incorporación a la OMC en 2001.
En 2011 producía un 45% del acero mundial concentrado en empresas estatales alimentadas con subsidios y créditos de bancos del sector público. 
Desde este período hasta la fecha arreciaron las demandas contra China de Estados Unidos y la UE en el marco de la OMC.
Ante la creciente presión internacional y el cambio de modelo exportador y manufacturero a otro más basado en el consumo y los servicios, el gobierno chino anunció en enero que eliminaría unos 400.000 empleos y reduciría la producción de acero en 100 millones de toneladas (casi un 40%) en un período de tres a cinco años. 
El plan no contentó a Estados Unidos, que en marzo impuso un alza del 266% en impuestos antidumping sobre algunos productos siderúrgicos chinos. 
Con una economía en desaceleración desde hace dos años y un mercado laboral que anualmente incorpora 10 millones de personas, China argumenta que una reconversión del sector exige tiempo.
Pero ni la Unión Europea, sacudida por numerosas crisis internas, ni Estados Unidos, en plena fiebre electoral, ni mucho menos los trabajadores afectados tienen tiempo para adaptarse a los ritmos chinos. 
Resolver una disputa de esta envergadura en épocas de vacas flacas es un problema adicional que está poniendo en peligro el nuevo orden comercial alcanzado tras la caída del muro de Berlín. 

La OMC en la cuerda floja

En 1995 la OMC sustituyó el acuerdo que había regulado el comercio internacional desde 1948 en el marco del orden global surgido después de la segunda guerra mundial.
Condenada por muchos como una organización a medida de los poderosos y las multinacionales, reivindicada por otros como una nueva fase realmente multilateral del comercio global, la OMC perdió el lugar preeminente que ocupaba en los 90.
El fracaso de la última ronda de liberalización del comercio mundial, la llamada ronda del desarrollo o ronda de Doha, lanzada en 2001, ha relegado a la organización a un segundo plano. 
La agenda comercial internacional está centrada hoy en una multitud de acuerdos bi y multilaterales negociados por fuera de la OMC, como la Alianza para el Pacífico o la negociación que conducen Estados Unidos y la UE para un tratado de libre comercio. 
A pesar de ello, la joya de la corona que sostiene la OMC es su capacidad para actuar como árbitro de disputas comerciales.
Esta capacidad se basa en su comité de jueces independientes que tienen que pronunciarse en caso de que los países no logren una resolución del problema. 

Sin precedentes

Este mayo, en una iniciativa sin precedentes, Estados Unidos señaló que bloquearía el nombramiento de uno de los jueces de la corte de apelación, el surcoreano Seung Wha Chang, debido a que no estaba de acuerdo con sus fallos.
El anuncio generó revuelo en el interior de la OMC y una amenaza de Corea del Sur de bloquear cualquier nombramiento alternativo, con el potencial peligro de parálisis interna. 
"Politizar un nombramiento de esta manera genera una seria crisis de legitimidad. El mensaje latente de Estados Unidos es que no cumplirá con las reglas si no le conceden discrecionalidad en su actuación", señala Schaffer.
"Difícilmente China se cruzará de brazos ante esta situación. Sumado a la tensión que está generando el debate sobre el estatus de economía de mercado de la nación asiática, estamos ante un horizonte de guerra comercial abierta en la que los mecanismos de mediación son erosionados de tal modo que pueden volver totalmente irrelevante a la OMC", indicó el experto.
Fuente: http://www.bbc.com/mundo/noticias-36483387

miércoles, 17 de febrero de 2016

Siderurgia: Temores de Europa con respecto a China

Pocas veces los trabajadores de la siderurgia europea y sus influyentes sindicatos se han manifestado al lado de las empresas del sector, con las que se han enfrentado en innumerables ocasiones. Sin embargo, la protesta de ayer en Bruselas, en la que participaron unas 5.000 personas, entre trabajadores y directivos de las compañías, no era una más. La industria del acero europea está al borde del colapso y su patronal augura que podría desaparecer en un año si no se toman medidas para impedir el 'dumping' chino. La ralentización de la economía del gigante asiático ha hecho que este país busque fuera de sus fronteras colocar parte de su enorme sobreproducción -unos 100 millones de toneladas de su sobrecapacidad de 400- y lo hace a precios que son hasta un 59% más bajos que los de la siderurgia del viejo continente. Por ello, empleados y responsables de las empresas, entre ellos una delegación asturiana, clamaron ayer a la Unión Europea (UE) para que imponga aranceles que frenen de forma rápida y eficaz la invasión de acero barato chino. También exigieron que se posicione en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en contra de que este país sea declarado economía de mercado. La manifestación estaba convocada por la alianza industrial Aegis Europe, que agrupa 30 sectores industriales diferentes, y que considera que están en riesgo 3,5 millones de empleos si, finalmente, China logra que la OMC le abra la puerta a los mercados de todo el mundo. El nuevo estatus impediría a los países aplicar políticas de discriminación comercial contra los productos del coloso asiático.
Sin embargo, antes de que llegue el momento de esa decisión -en diciembre se cumple el plazo-, la siderurgia ya sufre el impacto de la llegada de acero barato chino. El presidente de la patronal europea, Eurofer, y vicepresidente ejecutivo de ArcelorMittal, Geert Van Poelvoorde, cifra en 7.000 los empleos perdidos en los últimos seis meses por la competencia oriental e incrementa sus cálculos hasta 85.000, si se amplia el periodo hasta el inicio de la crisis financiera. Las cifras son apabullantes. Las empresas aseguran que están en riesgo los 600.000 puestos directos que genera esta industria.
Van Poelvoorde lamentó que otros países sí estén actuando de forma efectiva, como Estados Unidos, que impone «tasas 'antidumping' del 200%» o India, que ha establecido unos precios mínimos para el acero chino. «Cuando se le cierra la puerta en todos los lugares y la nuestra permanece ampliamente abierta, no frenamos el tsunami chino», señaló, y agregó que «si le damos el estatus de economía de mercado nos quedamos completamente desnudos».
Más allá de la manifestación, la jornada, que coincidió con una conferencia de alto nivel sobre industrias intensivas en energía, también sirvió para mantener reuniones para recabar apoyos contra el acero chino. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, recibieron a los representantes de Aegis y Eurofer y recordaron que el Consejo de la UE aún no ha tomado una resolución sobre su propuesta para modernizar y acelerar la aplicación de los instrumentos en defensa del comercio efectuada en 2013. También insistieron en que el organismo comunitario ya ha impulsado casi 40 medidas de protección, aunque la patronal las considera insuficientes e ineficaces.
La delegación asturiana también estuvo muy activa en Bruselas. El director general de Industria, Luis Ángel Colunga, participó en el encuentro sobre la industria electrointensiva y criticó los meses que tarda Europa en actuar, «mientras que en Estados Unidos solo transcurren 45 días». También defendió que China no puede ser considerada una economía de libre mercado, cuando cuenta «con subvenciones del Estado, como pone de manifiesto que el 60% de las medidas 'antidumping' del año pasado afectaran a productos de ese país».
Por parte de ArcelorMittal en España acudieron el jefe de división en el Suroeste de Europa, el asturiano José Manuel Arias, y el director corporativo, Jesús Izcue, además de representantes sindicales. En su apretada agenda se reunieron con varios eurodiputados españoles y también participaron en un encuentro organizado por el parlamentario francés de origen español Edouard Martin, firme defensor del sector, por su pasado de sindicalista en plantas galas de Arcelor. A esta cita también asistió el ministro de Economía galo, que considera que la amenaza china es uno de los tres problemas más importantes a los que se enfrenta Europa, junto a la crisis de los refugiados y el posible abandono de la UE del Reino Unido.
Fuente: http://www.elcomercio.es/economia/trabajo/201602/16/europa-teme-perder-millones-20160216001357-v.html

martes, 30 de junio de 2015

China y su relación con Europa

El vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad, Jyrki Katainen, ha instado este lunes a China a abrir su mercado para las inversiones europeas al tiempo que ha defendido que el plan de inversión de 315.000 millones de euros promovido por la Comisión Europea también ofrece una oportunidad para que China invierta en Europa.
"Europa se está tomando muy en serio esta oportunidad de desarrollar más nuestras relaciones empresariales y comerciales", ha asegurado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario en el arranque de la cumbre empresarial UE-China, a escasas horas del inicio de la cumbre bilateral en Bruselas que marca el 40 aniversario de las relaciones diplomáticas bilaterales.
"La economía de China sigue siendo atractiva para las compañías europeas y se podría beneficiar mucho de una mayor inversión. Pero para que esto ocurra, los inversores de la UE deben poder entrar en el mercado y tener el control de sus propias inversiones", ha subrayado el finlandés.
Katainen ha recordado que las propias compañías europeas admiten que invertirían "mucho más" en la economía asiática si existiera en el país "un clima empresarial más favorable" para ellas y ha subrayado el interés de la UE de lograr "reglas de juego equitativas". "Nos gustaría aumentar el juego equitativo, no reducirlo", ha remachado.
Aunque "China sigue siendo uno de los destinos clave" de las exportaciones europeas e inversiones en el extranjero, todavía queda "un vasto potencial para explotar en el futuro".
"China representa solo el 6% del total de las Inversiones Extranjeras Directas europeas y aunque las inversiones chinas en Europa están aumentando lo hacen desde un nivel incluso menor", ha explicado, recordando que la inversión china en Europa ha crecido en una década desde prácticamente "la nada" a "alrededor de 14.000 millones el año pasado".
"Si creamos un marco adecuado, podríamos ver un aumento en los flujos de inversión entre la UE y China en los próximos años, especialmente teniendo en cuenta el tamaño de nuestras respectivas economías", ha explicado.
Por ello, ha confiado en que el acuerdo de inversión bilateral que negocian la UE y China garantice "un entorno justo y transparente para todos los inversores" y en la cumbre bilateral se dé un impulso a las negociaciones.
INVERSIÓN CHINA EN EUROPA, A TRAVÉS DEL PLAN JUNCKER 
Katainen ha asegurado que la UE también "daría la bienvenida" a nuevas inversiones chinas en Europa tras recordar que "China se ha convertido en un exportador neto de capital".
"Nuestro plan de inversión ofrece una dimensión adicional para esta posibilidad", ha precisado, al tiempo que ha explicado que el Ejecutivo comunitario pondrá en marcha antes de final de año una web para que los potenciales inversores conozcan los proyectos en los que podrán invertir y los promotores de los proyectos podrán conocer fuentes potenciales de financiación.
"China está buscando capacidades y el conocimiento que tenemos en Europa", ha subrayado el vicepresidente del Ejecutivo comunitario, que ha destacado asimismo que la armonización normativa europea en el sector energético, el mercado digital y de capitales creará "nuevas oportunidades" para "todos" los inversores, no solo los europeos.
La UE espera que China confirme su interés en participar en el plan de inversión comunitario, conocido como 'el plan Juncker' en la cumbre de este lunes, que estará marcada por la crisis de la eurozona por la situación en Grecia, que también discutirán en la cita.
Pero no se espera conocer la cifra que China estaría disputa a aportar al plan de inversión europea dado que "los detalles" se dejarán para "más adelante", según ha avanzado una fuente de alto nivel europea, que ha explicado que éstos se discutirán en la ronda de Diálogo Económico de Alto Nivel que se celebraré en Pekín en septiembre, a la que acudirá Katainen.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro chino, Li Keqiang, darán una rueda de prensa al término de la cumbre, prevista a las 16.00 horas, según ha confirmado el Ejecutivo comunitario. La rueda de prensa estaba todavía en el aire a falta de confirmación de la delegación china.


Fuente:  Economía/Macro.- Bruselas insta a China a abrir su mercado a las inversiones europeas - Bolsamania.com  http://www.bolsamania.com/noticias/economia/economiamacro--bruselas-insta-a-china-a-abrir-su-mercado-a-las-inversiones-europeas--780265.html#QlS0SjWKlplI2HJd

domingo, 22 de febrero de 2015

China en Europa

El cambio de China, que ha pasado de enfocarse en el crecimiento de sus exportaciones a promover el crecimiento de su mercado doméstico, está causando una ola de inversiones en el exterior por parte de empresas chinas y está abriendo la puerta para que las empresas extranjeras inviertan más en el país.
Esta nueva situación está incrementando el interés de China por la tecnología, las marcas y otros recursos distintos de las commodities, como recursos de mano de obra y de capital. Como consecuencia, el país se está integrando más en la economía mundial y el consumidor chino será un motor del crecimiento económico global en el futuro.
China se ha convertido en un importante actor económico en el escenario mundial. Con una economía de 9,4 billones de dólares que representa el 12% del PIB mundial y con 4,01 billones de dólares de reservas en divisas. Pero los activos de inversión directa y de cartera de China tienen mucho espacio para crecer. Representan sólo el 6% del total actual situado en 1,46 billones de dólares de inversiones directas en el extranjero. Sin embargo, este panorama está cambiando.
Durante algún tiempo, el país ha ido desconectándose de la dependencia de las exportaciones y fomentando el crecimiento del consumo interno, con una producción y servicios de mayor valor añadido. Para acelerar este proceso, los responsables políticos de China están recurriendo a la promoción de inversiones y adquisiciones en el extranjero, comprando recursos, tecnología, marcas y conocimiento.
El año pasado, la inversión directa en el exterior de China (ODI, según sus siglas en inglés) se incrementó un 14,1% a un nuevo máximo de 102.900 millones de dólares. El aumento en el crecimiento de la ODI fue mucho mayor que el crecimiento de la inversión extranjera directa (FDI según sus siglas en inglés) en China, que subió un 1,7% hasta los 119.600 millones de dólares.
Esta es la primera vez que los flujos bidireccionales de capital nominal están prácticamente en equilibrio. Sobre la base de la tendencia actual, Beijing predice que la inversión exterior podría superar la inversión entrante el próximo año. El gobierno ya ha comenzado a simplificar los procedimientos para invertir en el extranjero lo que está permitiendo que los flujos hacia el exterior sigan creciendo.
En términos geográficos, Europa se ha convertido en el destino preferido. La inversión china en la Unión Europea casi se triplicó en 2014. Su motivación es la adquisición de tecnología puntera, marcas y producción final de alta calidad para aumentar la competencia interna en China y ayudar a mejorar la confianza de los consumidores chinos.
Hemos visto un aumento masivo de los flujos de inversión chinos en América del Norte y Europa, sobre todo a través de fusiones y adquisiciones (M&A). Reino Unido ha sido objetivo destacado para las adquisiciones chinas, pero Alemania todavía mantiene el liderazgo en términos de volumen de negocio total. En 2013, 25 de las 120 operaciones chinas de M&A en Europa tuvieron lugar en Alemania. Francia, los Países Bajos e Italia le siguen de cerca. España ocupa también un lugar destacado en este contexto, tal y como han demostrado recientes operaciones protagonizadas por compañías chinas en nuestros país. Además, China es el tercer país del que importa España y el onceavo destino para las exportaciones españolas.
Las empresas privadas chinas, en lugar de las estatales, han sido los principales compradores de las compañías europeas. La adquisición de marcas conocidas es una forma efectiva para las empresas chinas de acelerar su internacionalización, diferenciarse y diversificarse de otros jugadores nacionales y adoptar tecnología líder en el mundo.
Este auge de la inversión china tiene el potencial de contribuir al crecimiento europeo. Aunque el impacto de la inversión china en el ámbito de la UE ha sido menor hasta el momento, ya hay indicios de importantes ingresos y generación de empleo en el país de acogida en sectores como equipos de telecomunicaciones.
Tal vez la posibilidad más fascinante es que la nueva prosperidad de China podría ofrecer un mercado extenso y nuevo para el deteriorado sector manufacturero europeo.
A medida que los consumidores chinos se interesan por bienes más caros y de alto valor añadido, los costes salariales relativos para los productores europeos se han convertido en un factor menos importante, abriendo nuevas oportunidades para los costes relativamente altos de Europa y su personal altamente productivo.
China aún mantiene controles significativos en las entradas de capital y muchos sectores permanecen cerrados a la inversión extranjera, especialmente en los servicios. El crecimiento de la ODI de China está proporcionando oportunidades para las empresas europeas que han experimentado una fusión o adquisición - principalmente pequeñas y medianas - para entrar en los mercados emergentes. Y el aumento de la ODI de China también proporciona a Beijing una buena razón para acelerar el ritmo de apertura.
Los ganadores de la creciente inversión exterior de China en Europa serán los países que ofrezcan el entorno más acogedor. Las autoridades deben asegurarse de que su país aprovecha la oportunidad que ofrece esta fuente de capital cada vez más importante.
La liberalización en curso del renminbi es otra razón por la que es más fácil para las empresas chinas invertir en el extranjero. El uso del renminbi para desarrollar operaciones transfronterizas ayuda a reducir los costes de conversión de moneda, reducir la exposición a la fluctuación del tipo de cambio, simplificar los procedimientos para el pago, y mejorar el uso eficiente de los fondos.
En 2013, el renminbi se utilizó aproximadamente en el 60% de la inversión extranjera directa en China, pero sólo representó el 15% de la inversión directa en el exterior realizada por China. Esperamos que el renminbi represente una mayor proporción de la ODI de China con el tiempo. La siguiente fase del flujo de inversión del renminbi se centrará en la estrategia en el exterior de China.
Varias de las inversiones de M&A en el extranjero, por ejemplo, se han conseguido con pagos o aportes de capital remitidos en renminbi fuera de China continental. Las empresas chinas estarán buscando agresivamente adquisiciones en el extranjero. Los fondos de capital riesgo también invertirán fuera.
China ha ido emergiendo como una potencia económica de primer nivel en el escenario mundial durante más de tres décadas. En los últimos años, el rápido desarrollo de la inversión exterior de China y la creciente importancia del renminbi como moneda de comercio e inversión profundizarán su creciente influencia en los asuntos financieros mundiales. Previsiblemente, veremos más titulares de nuevas inversiones protagonizadas por China.
Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2015/02/20/actualidad/1424431967_251746.html