martes, 13 de octubre de 2015

China invirtiendo en "Angel Capitals"!!!

AngelList anunció este lunes un nuevo fondo de 400 millones de dólares para las compañías principiantes, el fondo más grande en su tipo en la historia, según AngelList.
El estímulo es respaldado por una de las más grandes firmas privadas de equidad en China: China Science & Merchants Investment Management Group, que abrió recientemente una nueva firma de capital: CSC Upshot. 
Fundada en 2010, AngelList es una plataforma para inversionistas y empresas capitalistaspara que se unan y respalden a compañías jóvenes. 
El nuevo fondo operará de manera independiente a AngelList; Upshot usará la plataforma para encontrar startups y aliarse con otros inversionistas.
Los 400 millones de dólares es una cantidad masiva comparado con otros fondos de AngelList. La plataforma ha invertido unos 205 millones de dólares en 69 compañías, incluyendo Shyp, Sprig y Luxe. 
El cofundador y nuevo director ejecutivo de AngelList, Naval Ravikant, dijo que CSC Upshot incluso ofreció poner más dinero en el fondo, pero la idea fue rechazada. 
“Queremos ser capaces de asegurarnos de asignar el capital que tenemos”, expresó. “Comenzamos lentamente y podemos subir de ahí”. 
Ravikant espera que unos 25 millones de dólares sean utilizados en el primer año, en cantidades de 20,000 dólares. El dinero inyectará capital a los “sindicatos” de AngelList. 
Un “sindicato” es un grupo de inversionistas, con uno de ellos fungiendo como líder en un acuerdo y otros que contribuyen como respaldo. Actualmente existen unos 165 sindicatos, dirigidos por inversionistas como Tim Ferriss y Jason Calacanis-que incluye a un combinado de 4,400 inversionistas. 
Según Ravikant, AngelList proveerá de información para ayudar a CSC a tomar decisiones sobre inversiones. AngelList ha usado un modelo similar con un fondo de 25 millones de dólares de Maiden Lane. 
Con oficinas centrales en Estados Unidos, el fondo de Upshot sigue la tendencia de inversionistas chinos que alientan compañías estadounidenses durante sus primeros años y meses. 
China ha sido un gran inversionista de startups en años recientes: las compañías como Uber, Snapchat y Airbnb han recibido fondos de inversionistas de China. 
Richard Chen, un socio de la firma con sede en Beijing VC CeYuan, predijo que este será el verano que inyectará la mayor cantidad de dinero a las compañías más jóvenes. Eso puede ocurrir como resultado de la creciente volatilidad del mercado tanto en China como en Estados Unidos. 
Ravikant dijo que si todo marcha bien, habrá más dinero en el futuro. 
Fuente: http://www.cnnexpansion.com/economia/2015/10/12/inversionistas-de-china-inyectan-400-mdd-a-startups-de-eu

domingo, 27 de septiembre de 2015

China y Estados Unidos acuerdan contra ciberespionaje mutuo

Los presidentes de Estados Unidos y China, Barack Obama y Xi Jinping, respectivamente, se han comprometido este viernes a que sus países no seguirán intentando espiar los secretos económicos del otro en Internet, superando así --al menos en teoría-- uno de los principales escollos en las relaciones bilaterales.
El acuerdo ha surgido tras dos días de reuniones entre Obama y Xi en los que han abordado temas cruciales para la relación bilateral y que ha culminado este viernes con una rueda de prensa conjunta en los jardines de la Casa Blanca.
El acuerdo supone una renuncia expresa a que los países se espíen mutuamente para conseguir ventajas económicas de los secretos del otro, una práctica muy habitual que ha hecho perder millones de dólares y yuanes a empresas de ambas naciones, pero sobre todo norteamericanas.
"La cuestión ahora es si a las palabras seguirán las acciones", ha dicho Obama en la rueda de prensa, poniendo de manifiesto la desconfianza entre los dos países, según ha informado el diario estadounidense 'The New York Times'.
Así, y aunque el compromiso al que han llegado no contempla sanciones, Obama ha expuesto a su colega chino en el Despacho Oval el amplio catálogo de "herramientas" con las que su Gobierno cuenta para perseguir esta prácticas.
Este repertorio incluye desde sanciones económicas por ciberataques hasta acusaciones penales, como las presentadas el año pasado por el Departamento de Justicia contra cinco militares chinos, un caso que tensó aún más las relaciones bilaterales.
"Le he dicho al presidente Xi que usaré todas las herramientas que tengamos en nuestra caja de herramientas para perseguir a los cibercriminales", ha revelado, aunque matizando que estas acciones están siempre dirigidas contra individuos o empresas, "nunca contra gobiernos".
Para dar seguimiento a este acuerdo contra el ciberespionaje económico, los líderes mundiales también han pactado iniciar un diálogo de alto nivel para que Washington y Pekín planteen en este foro todo lo que crean conveniente.
El acuerdo deja fuera el ciberespionaje tradicional, como el robo de información personal de más de 22 millones de empleados federales jubilados y en activo hace unos meses, del que Estados Unidos acusa a 'hackers' chinos.
Fuente: http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=390985

domingo, 20 de septiembre de 2015

La problemática de las empresas públicas Chinas

Si en algo están de acuerdo economistas, empresarios y políticos de dentro y fuera de China es en la necesidad de reformar las empresas estatales. En la historia reciente del país, varios líderes chinos han mostrado su voluntad de hacerlo: unos han promovido cambios significativos, otros no se han atrevido y otros se han quedado a medio camino. Ahora es el turno de Xi Jinping, durante cuyo mandato está demostrando tener suficiente mano dura para enfrentarse a cualquier aspecto que pueda poner en riesgo la continuidad del Partido Comunista, desde la corrupción a la disidencia. La posibilidad de un frenazo económico que pueda debilitar su poder le urge a aplicar esta misma política con las empresas estatales, una vez diagnosticado que son una de las causas de la enfermedad que padece la economía china, aunque el tratamiento sea doloroso.
Estas grandes compañías son todo un obstáculo para los que consideran, como el Partido Comunista proclamó hace dos años, que las fuerzas del mercado deben desempeñar un papel primordial en la economía. En China hay unas 155.000, abarcan sectores como la banca, energía o telecomunicaciones, gestionan activos por valor de 14,5 billones de euros y emplean a 37 millones de personas. Herencia de la economía planificada que estableció Mao Zedong, son el brazo que le permite al Partido conservar su poder en industrias estratégicas.
El problema es que no son eficientes y lastran el desarrollo del sector privado. Sus directivos son cargos políticos que toman decisiones acorde con los intereses del Partido y no por criterios económicos. Se desenvuelven en un régimen de casi monopolio gracias a leyes que favorecen su dominio, gozan de subvenciones y se quedan con gran parte del pastel del crédito. Ante el convencimiento de que son demasiado grandes para caer y que el Estado intervendrá en caso de dificultades, muchos de los recursos invertidos en ellas caen en saco roto.
“Estas empresas han sido una parte indispensable de la exitosa historia de crecimiento de China, pero ahora sufren problemas de baja productividad, falta de innovación, poca competitividad en el exterior y corrupción. La reforma es necesaria”, asegura Xiao Geng, profesor de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Hong Kong. El avance del proceso de reforma está siendo tan lento que resulta insignificante. Según un informe de la Cámara de Comercio Europea en China, solamente las compañías farmacéuticas aseguran haber notado una mejora en los últimos dos años en este ámbito. Globalmente, “no se ha observado un cambio real y el dominio de las empresas estatales no se ha reducido”.

Proyecto de reforma

Las autoridades chinas presentaron hace pocos días su propuesta de reforma. El proyecto se basa en su privatización parcial, la profesionalización de su gestión y fusiones. Las compañías se dividirán en dos tipos, unas con fines comerciales y otras con fines sociales. En todos los casos, advierte esta declaración, “se reforzará y mejorará el liderazgo del Partido” sobre estas empresas.
La propuesta ha sido recibida con escepticismo. “Es decepcionante. La entrada de capital privado no es nada nuevo: más del 80% de las empresas estatales están ya parcialmente privatizadas y este factor en sí mismo no ha ayudado mucho a mejorar su rendimiento. La esperanza es que el Gobierno se aleje de la gestión del día a día, pero las autoridades chinas aún parecen reacias a dar un paso atrás”, asegura Capital Economics en una nota a clientes.
No es un cambio fácil. El statu quo funciona para unos pocos que se han enriquecido y han gozado de numerosos privilegios durante las últimas décadas. Estas familias y sus patrones políticos han acumulado mucho poder y forman un frente contra el cual Xi Jinping no parece dispuesto a enfrentarse. “Es un documento de consenso que intenta reflejar los distintos puntos de vista que existen en el seno del Partido Comunista y la sociedad china. No es un plan ideal, pero soy optimista en que podamos ver una mayor competencia, más responsabilidad y una mejor provisión de bienes públicos en el futuro”, explica Xiao.
Otro de los problemas de una reforma drástica y privatizaciones a gran escala es su posible impacto en el mercado de trabajo. Cuando el exprimer ministro Zhu Rongji emprendió a finales de los noventa del siglo pasado la última gran oleada de privatizaciones, unas 60.000 compañías cerraron y 40 millones de trabajadores fueron despedidos. Las magnitudes serían ahora menores, pero China no quiere sobresaltos en los niveles de empleo —garante de la estabilidad social— y menos en un momento en que su economía sigue desacelerándose. Pese a la fuerte oposición interna, Zhu logró imponer sus tesis y dirigió al país.
Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2015/09/19/actualidad/1442689492_573010.html

lunes, 14 de septiembre de 2015

Las reformas en las empresas estatales Chinas

China ha anunciado nuevos detalles sobre cómo reestructurará su enorme sector empresarial estatal, incluyendo privatizaciones parciales, ante unos datos que apuntan a un enfriamiento de la segunda mayor economía del mundo.
Las directrices, publicadas conjuntamente por el comité central del Partido Comunista y el Consejo Estatal, que es el Gabinete chino, incluyen planes para sanear e integrar algunas empresas estatales, señaló la agencia oficial de noticias china Xinhua.
La reforma de empresas estatales con malos resultados es una de las necesidades más imperiosas de China, pero si no se gestiona bien, la reestructuración podría llevar al despido de cientos de miles de personas y a inestabilidad social.
Xinhua indicó que los planes incluyen la introducción de "propiedad combinada" al permitir la inversión privada y que se esperan "resultados decisivos" en 2020. El Gobierno no forzará la "propiedad combinada" ni establecerá un calendario, y dará a cada empresa la luz verde sólo cuando las condiciones lo permitan, señaló.
"Esta reforma será positiva para mejorar los estímulos de la economía y hacer más sostenible el crecimiento", dijo el director del departamento de investigación económica del Centro Chino para los Intercambios Económicos Internacionales, Xu Hongcai.

El Gobierno administra 111 empresas

El Gobierno chino administra 111 empresas centralizadas bajo la Comisión de Administración y Supervisión de Activos, o SASAC. Los gobiernos locales son propietarios y manejan cerca de 25.000 estatales, y el sector emplea a casi 7,5 millones de personas.
Las empresas estatales chinas podrán incorporar a "varios inversores" para ayudar a diversificar la propiedad compartida y más de ellas recibirán incentivos para realizar reestructuraciones y preparar el camino para empezar a cotizar en bolsa, según Xinhua.
La agencia oficial de noticias china indicó que no se están considerando privatizaciones totales y que el Gobierno pretende "cultivar un gran número de empresas estatales troncales con capacidad de innovación y competitividad internacional".
Fuente:  http://www.eleconomista.es/economia/noticias/6999338/09/15/China-detalla-reformas-en-empresas-estatales-ante-la-desaceleracion-del-crecimiento.html

martes, 25 de agosto de 2015

Consecuencias de la caída de la Bolsa China

¿Por qué China arrastra en su caída a todas las plazas mundiales?
China es la segunda mayor economía mundial, y lo que allí pasa afecta al resto de los mercados. Los inversores de todo el mundo están nerviosos por la volatilidad mostrada por los parqués chinos en las últimas semanas y porque les preocupa que su ralentización sea más profunda de lo esperado, algo alimentado por los datos conocidos hace poco sobre su menor ritmo de desarrollo o la contracción de su sector manufacturero. Por eso, muchos de ellos están redefiniendo sus expectativas de crecimiento a la baja a raíz de la desaceleración que muestra la economía del gigante asiático.
¿Cuánto puede durar esta situación?
En la actualidad, pocos son los que se atreven a ponerle una fecha final. Para algunos economistas como Tim Condon, de ING Group, la falta de confianza en los datos revelados por las autoridades chinas significa que nadie puede estar seguro de que va a pasar, "ya que la incertidumbre sobre el crecimiento de China es ahora el principal factor de fluctuación de los mercados". Sin embargo, otros como Carlo Cottarelli, del FMI, han querido rebajar las alarmas declarando que estamos ante un reajuste "necesario", por lo que es "totalmente prematuro hablar de una crisis en China".
¿Qué medidas se han tomado hasta ahora infructuosamente para contener la situación?
Desde que empezaron los problemas a finales de junio, las autoridades chinas no han dejado de buscar soluciones, y cada semana han presentado nuevas medidas. Han inyectado cientos de millones de yuanes en los mercados, prohibido vender participaciones a los principales accionistas de grandes empresas, bloqueado la salida de nuevas empresas a cotización, iniciado investigaciones para detectar a posibles infractores o devaluado en más de un 4% su divisa, el yuan, en lo que muchos vieron un intento por relanzar sus exportaciones. La última de todas ellas se hizo pública hace dos días, cuando el Gobierno anunció que permitirá a los fondos de pensiones del país invertir hasta un 30% de sus activos en bolsa, un estímulo que podría suponer la entrada en el mercado de casi 300.000 millones de euros.
¿Qué le queda por hacer?
Entre los analistas se plantean dos posibles estímulos más. Uno de ellos, como dijo Eiji Kinouchi de Daiwa Securities, es que "China pueda verse forzada a devaluar aún más el yuan". El otro, que el Banco Popular de China reduzca el ratio de los depósitos que los bancos deben mantener en reserva en un intento por ayudar a impulsar el flujo de capital, unos fondos que en julio alcanzaron la cifra récord de 70.000 millones de dólares.
¿Qué está sucediendo con el resto de los países emergentes?
Estos países son los mayores afectados por la ralentización de China. En muchos casos, su economía se basa en la venta de materias primas, bienes de los que el país asiático es el mayor consumidor mundial, por lo que un menor crecimiento se traduce en menos compras y en un menor desarrollo. Además, con la fuerte devaluación del yuan de hace dos semanas, las economías de los países exportadores como India o Indonesia también se han visto perjudicadas por la pérdida de competitividad, algo que desató los miedos a una posible "guerra de divisas".
Fuente: http://www.elmundo.es/economia/2015/08/24/55db0b95e2704e0c168b4589.html

viernes, 14 de agosto de 2015

Entendiendo la devaluación China

La decisión del Banco Central de China (PBOC) de devaluar el yuan ha causado cierta sorpresa en los mercados financieros, moviendo a la inquietud a los Bancos Centrales que esperan que los tipos de interés suban por primera vez en años en Estados Unidos.
Este movimiento, sin duda, es el más importante realizado por el PBOC desde que en 1994 se unificaran los tipos de cambio que existían entonces. Hasta ese momento, había un mercado "oficial" y otro "extraoficial", cambiando en este último el porcentaje de divisa que se retenía en el primero a favor del exportador. En la actualidad existe un mercado de divisas "de puertas para adentro" (onshore) y otro "de puertas para afuera" (offshore) donde no se puede cambiar libremente yuanes.
La devaluación viene en un momento crucial para China en plena transición hacia una economía apoyada en el consumo y la demanda interna frente al paradigma expansivo vigente desde finales de los 70 basado en la industria o exportaciones masivas. Dicho cambio estructural se hace bajo una lógica en la que los "ganadores" (aquellos sectores que se ven más beneficiados con el cambio económico) compensan a los "perdedores" (una buena parte de la industria, por ejemplo) y les hacen partícipes de los beneficios obtenidos. Este modelo "integrador" hace que las tensiones políticas y sociales sean neutralizadas y, con ello, se consigue una transición ordenada.
En este sentido, devaluar la divisa no supone abandonar el plan de reformas. Al contrario, amortigua los costes y fricciones a corto plazo mientras los agentes se ajustan a la nueva situación. Además, en una economía que exporta en yuanes y que compra con dólares procedentes de sus reservas la mayor parte de las importaciones (casi en su totalidad materias primas), la probabilidad de que la devaluación tenga un efecto positivo para China es ciertamente alta. 
Con esta decisión, China persigue dos objetivos: por un lado, ajustar el valor de su divisa con arreglo al mercado tras una fuerte apreciación de un 10% contra el dólar, desde finales de 2008. Poco a poco, el mercado será quien determine el tipo de cambio, al mismo tiempo que la demanda de yuanes continúa creciendo al calor del proceso de expansión internacional de las empresas chinas.
Por otro lado, busca cumplir el objetivo de crecimiento del 7% para 2015 a través de un mecanismo rápido y eficaz como es la devaluación, ya que en el resto de agregados macro como el consumo o la inversión ya ha puesto en marcha medidas como el precio del crédito o un plan de 1 billón de yuanes para inversión en infraestructuras.
En suma, esta acción estratégica de China "pone la pelota en el tejado" de Estados Unidos en plena caída de los precios de las commodities, lo cual junto con una posible subida de tipos provocaría serios problemas económicos en países dependientes de las exportaciones de materias primas y que tienen como divisa un dólar anclado al americano (Australia o Canadá).
Javier Santacruz es economista socio de China Capital y profesor del IEB
Fuente: http://www.elmundo.es/economia/2015/08/13/55cb722e22601dda698b4581.html

martes, 11 de agosto de 2015

Nuevos cifras de la economía China

La tasa de inflación de China se aceleró durante el pasado mes de julio hasta el 1,6% desde el 1,4% del mes anterior impulsada por el alza de los precios de la carne de cerdo, mientras que los precios de producción en el gigante asiático sufrieron un retroceso del 5,4%, hasta situarse en mínimos desde octubre de 2009, según los datos del Buró Nacional de Estadística (BNE).
En concreto, el precio de los alimentos en China registró un repunte interanual del 2,7% en julio, mientras los precios no alimentarios aumentaron un 1,1% con respecto al mismo mes del año anterior.
Los precios de los bienes de consumo no duraderos subieron un 1,4% interanual y los servicios se encarecieron un 2,2%.
En términos mensuales, la inflación experimentó en julio un alza del 0,3%, después de haber permanecido estables en junio y haber bajado dos décimas en mayo.
Por otro lado, la oficina estadística china informó de que los precios de producción industrial del país asiático registraron en julio una caída interanual del 5,4%, tras bajar un 4,8% en junio, lo que supone la cuadragésimo primera bajada consecutiva del dato de inflación mayorista, que cae así a mínimos de octubre de 2009.